Por Ivan Pirela

 

»Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él.

Mateo 11:12

 

¿Cuantas enseñanzas has escuchado desde que eres cristiano?

¿A cuantas conferencias, campamentos, congresos o talleres has asistido?

 

Somos la generación que cuenta con mas fuente de información que ninguna otra. ¿Hay algún versículo Bíblico que no conocemos a cerca de la voluntad de Dios para nuestra vida, familia o sociedad? ¿Hay un sermón que no hemos escuchado que puede llevarnos al lugar en el que hoy no estamos? Estoy seguro que no es un problema de información, hay de sobra. Entonces, ¿Qué más nos hace falta para cumplir el llamado que Dios nos ha encomendado?

 

Hoy la maldad ha aumentado considerablemente, la desintegración familiar es la nueva normalidad, al igual que la union libre, la promiscuidad sexual, violencia domestica, asesinatos y muchos otros males que son reales a nuestro alrededor. Basta con salir por tu ciudad para darte cuenta como están las cosas, el trabajo de las tinieblas es real a nuestro alrededor.

 

Si el problema no es información – porque de hecho tenemos mucha- La pregunta a realizar es: Qué nos hace falta entonces para hacer lo que sabemos que debemos hacer y que Dios nos ha hablado por diversas canales? La respuesta es: Valentía!

 

En cada época de la historia existieron valientes que protagonizaron movimientos que trajeron cambios, modificaron culturas e incluso la implementación de nuevas leyes. Martin Lutero, Isaac Newton, Simón Bolivar, William Wallace o Martin Luther King.

 

En nuestro tiempo, ¿qué va hacer esta generación para traer cambios a su ciudad o país?

 

Los valientes no son personas que tienen ausencia de temor, de hecho,  los valientes son personas que actúan en medio del temor que sienten. Valentina es temor que actúa más allá de los temores. Necesitamos con urgencia, hombre valientes, mujeres valientes, estudiantes valientes, familias valientes, jóvenes valientes.

 

Los valientes no necesitan ser extraordinarios o tener super habilidades, muchos valientes son personas comunes y corrientes, pero que que se cansaron de ver injusticia, y su enojo los llevo a producir ideas, movimientos y soluciones para las personas. Dios usó a Moises el “tartamudo”, a Jeremías “el jovencito”, usó a Gedeon “el temeroso” y usó a pescadores comunes y corrientes para transformar un mundo.

Hay personas que se auto-descartan al llamado de Dios por:

 

  • Porque están muy viejos.
  • Porque están muy jóvenes.
  • Porque no tienen experiencia.
  • Porque no tienen mucho dinero
  • Porque no tienen una carrera profesional.

 

Será que ese mismo Dios que usó a Moises, Jeremías o Gedeón te puede usar a ti? Por supuesto! El no confía en tus habilidades, el confía en sus propias habilidades, que son ilimitadas.

 

El no busca en ti habilidad sino disponibilidad.

 

Los sueños son maravillosos y muy importantes. Soñar con alcanzar cosas,  con el cambio de nuestra familia, con la transformación de una ciudad todo esto es algo hermoso.

 

Pero cuando hablo con personas que han alcanzado sus metas, sean cuales sean, encuentro un común denominador, todos tuvieron que esforzarse, algunos tuvieron que llorar mucho, otros tuvieron que perder cosas o alejarse de gente que aman, dormir menos. En todos hay algo común: tuvieron que hacer sacrificios. Soñar es el inicio, no el fin. Sueños sin acciones son fantasías. Si queremos ver cambios debemos poner manos a la obra.

 

Conozco personas que han fracasado, pero se han levantado y han logrado lo que Dios los llamo a hacer. Conozco otros que nunca se arriesgan a nada porque tienen temor al fracaso.

 

El primer libro después de los evangelios se llama “Hechos”, somos llamados a ser una iglesia de hechos no solo de proyectos y sueños. Nuestras acciones hablan muy fuerte de nuestra fe y del Dios en quien creemos.

 

Se necesita ser valiente para hacer una diferencia, se necesita ser valiente para hacer lo que es correcto. Se necesita ser valiente para elegir agradar a Dios por encima de los amigos, Se necesita ser valiente para abandonar nuestra comodidad por amor a los demás, se necesita ser valiente para dejar tu nación para cumplir tu propósito en otra.

 

Más que información, lo que necesitamos es valentía.
Valentía es Fe que actua!

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