“Adquiere sabiduría, desarrolla buen juicio.” (Proverbios 4:5a NTV)

 

Una de las pruebas más importantes que todos enfrentamos al tratar de lograr lo que Dios nos ha llamado a hacer, son las distracciones culturales. ¿Puedes relacionarte de perder tu enfoque a causa de cualquiera de estas distracciones?

 

1.- La distracción de la popularidad. Si siempre estás preocupado por lo que los demás piensen, estarás distraído de tu destino. Tu valor y propósito no tienen nada que ver que tu nivel de popularidad. Es cierto que Dios pueda usar tu influencia para hacer un mayor impacto, pero poner nuestro enfoque en lograr popularidad puede ser un engaño que te terminará frustrando. En ocasiones la fama te llevará a negociar con tus valores y convertirte en alguien que no eres.

 

2.- La distracción del placer. Está bien divertirse y estar cómodo, pero si ese es el enfoque principal de tu vida, nunca vas a cumplir tu destino. De hecho el evangelio es incomodo la mayoría de las veces pues nos llama a abandonar nuestros deleites para un delito mayor, hacer la voluntad de Dios cueste lo que cueste. Tu propósito esta conectado con algo mucho más grande que diversión, tu destino es hacer la diferencia en un mundo en decadencia, es brindar esperanza a quien no la tiene. Muchas veces esto no será necesariamente cómodo, pero será satisfactorio como ninguna cosa que hayas hecho antes.

 

3.- La distracción de la ganancia. No se puede servir a Dios y al dinero. Obtener ganancias no debe ser el principal enfoque en tu vida. El Dinero nunca ha sido el problema, sino lo que revela nuestro corazón cuando tenemos o no tenemos. Si tu paz y bienestar esta ligada a solo cuando tienes mucho, entonces cuando las cosas no salgan como esperas ¿qué reacción tendrás?.

 

El apóstol Pablo dijo:

 

“Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada. Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones.

 

Filipenses 4:12-13

 

El dinero no es el problema, el problema es que nuestro enfoque este es en el dinero. Alguien sabio una vez dijo: “El dinero es un excelente siervo, pero un pésimo amo”.

 

4.- La distracción de las posesiones. Juzgar tu éxito por la cantidad de cosas que posees te mantendrá preocupado por retener y mantener las cosas. Si miras frecuentemente redes sociales, seguro te darás cuenta que hay personas que esta obteniendo cosas que tu quisieras. Muchas personas viven en una constante ansiedad que les roba la paz.

 

Jesús afirmó:

 

“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.”

Lucas 12:15

 

Jesús dice que nuestro valor en el reino de los cielos no es medido por nuestras habilidades de poseer y ganar, si no por nuestra capacidad de perder, si perder todo por causa de Él. En el Reino de los cielos ganamos cuando nos desprendemos y dejamos que lo material no se enseñoree de nosotros y en cambio nuestras posesiones sirven a Dios y a quienes nos rodean.

 

Si vas a cumplir la misión que Dios te ha dado, debes atreverte a ser diferente a los demás. Mantente enfocado en lo más importante: tu relación con Jesucristo.

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