Skip to Content

Tag Archives: comunicacion

Libera tensiones hablando con Dios. No acumules más dolor.

1 4 Continue Reading →

Cómo ayudar a tu pastor o líder a tener una visión para los medios de comunicación

By: Phil Cooke

0 3 Continue Reading →

6 Formas de conectar mejor con tu audiencia

Por: jonathan Howe

2 5 Continue Reading →

CÓMO DEBATIR EN REDES Y NO PERDER REPUTACIÓN

5 cosas que debes saber para defenderte en las redes.

Por John Pavlovitz.

 

Así como con muchas personas, paso una buena parte de mis mañanas en redes sociales, maravillándome, escribiendo, respondiendo-existiendo virtualmente. Por fructífero que pueda ser, todo esto viene con un precio al que generalmente somos ajenos.

Normalmente solo absorbemos la negatividad y la hostilidad, y hacemos que esto se convierta en parte de nuestro sistema operativo normal. Si no somos cuidadosos, con el tiempo puede robarnos nuestra humanidad básica y puede fundamentalmente alterarnos en modos que no son nada chévere.

Basado en mi experiencia, como pastor y como usuario activo de redes sociales, aquí hay cinco formas para debatir y sentirte involucrado con redes sociales y no perder tu alma en el proceso.

  1. Ama a los trolls, no los alimentes: La gran belleza de las redes sociales es que le da a todo el mundo una voz igual, permitiéndole incluso tener una voz a las personas calladas, que han sido silenciadas o no han sido escuchadas.

Esto también significa que a todos por igual se nos ha dado la capacidad de tener nuestro propio púlpito para el bullying, y de vez en cuando lo usamos para simplemente expresar nuestra rabia y nuestra ira a cualquiera que esté en nuestro camino, sin importar si esas cosas tienen mérito o no. Todos tomamos nuestros turnos para empezar una pelea. Todos podemos llegar a ser  catalogados como un ‘troll’ por una respuesta negativa o algo más.

Pasa tiempo suficiente en el mundo virtual e inevitablemente te convertirás en el objetivo de alguien y su principal prioridad será herirte. Sus agendas no son puras, sus métodos no son admirables, y su objetivo no es debatir sino tirarte agua sucia en frente de una multitud.

Trata de determinar cuando las personas están buscando comprensión, cuando están buscando atención o cuando quieren provocar una respuesta hostil, y rehúsate a darles lo que quieren, por tu salud y por la de ellos. No alimentes a los trolls.

 

  1. Recuerda quien eres.

Todos estamos viendo personas desde una pequeña y selectiva ventana en donde sólo vemos lo que ellos quieren que veamos en sus redes sociales. Esto significa que estamos evaluando a otros con una información incompleta, siempre involucrándolos sin conocerlos realmente, pero sintiendo como si los conociéramos completamente.s

Recuerda que las personas hacen esto contigo también. Usarán esa poca información y te pondrán una etiqueta, creyendo que esa información es verídica y hablaran de ti desde este déficit de información.

La clave para no perder tu reputación en internet es recordar que la percepción que alguien más tenga de ti a través de las redes, no eres tú en la realidad. Solo porque alguien más coloca una etiqueta sobre ti, no significa que tengas que usarla. Tus eres el único que conoce tu verdad, así que nunca dejes que aquellos que no te conocen bien, te definan.

Tú sabes quién eres. Ellos no.  

  1. El Tiempo siempre está a tu favor.

El mayor error que muchas personas cometen en redes sociales es permitir que la urgencia del Feed en Twitter y la sección de comentarios los lleven a creer que deben responder de manera inmediata y sin pensar. Así que fácilmente ponemos palabras que simplemente saltan en nuestras mentes, sin considerar si de verdad estos contenidos ayudan o son necesarios para nuestra comunidad.

En medio del fuego cruzado de opiniones y fuertes posturas en el que nos encontramos inmersos todos los días en las redes, nunca se nos ha ocurrido que simplemente podemos pausar y no reaccionar. Casi nunca nos damos la oportunidad en la que esperar sea la mejor opción; cuando ir más despacio deja oportunidad a la sabiduría y la dignidad tomar su lugar en nuestra mente y ofrecernos una mejor respuesta,  donde algunas veces es simplemente callar.

Está bien esperar. Está bien quedarse en silencio. Hay bondad en eso.

  1. La comunicación en redes sociales es una comunicación inferior

Yo paso gran parte de mi tiempo aquí en el mundo virtual y lo amo en gran manera. Aunque, si bien me ha ayudado a llegar a millones de personas y a cruzar caminos con perspectivas diversas que no sería posible conocerlas de otra manera, conozco sus limitaciones.

Yo entiendo que no es el ideal. Los conflictos en redes sociales normalmente parecen como una conversación, pero al final puede ser a lo mejor una serie de monólogos públicos. Son las perspectivas de comentarios de ida y vuelta lo que le da su valor, pero porque no permite la interacción en tiempo real, ni el reconocimiento de expresiones faciales, y porque comúnmente se hace rodeado de un coro de curiosos mal informados.

Aún en su mayor esplendor, siempre va a ser inferior que sentarse al frente de alguien, ver su cara, escuchar su voz y oír su historia.

Obviamente no podemos tener esto con cada persona con la que interactuamos en redes sociales, pero mientras más tengamos la posibilidad de hacerlo, en esa medida vamos construyendo la verdad, relaciones que se construyen como puentes con personas que piensan y creen cosas diferentes a nosotros.

5-. Aprende cuando pedir disculpas y cuando no

Las palabras son como animales salvajes. A pesar de nuestras mejores intenciones y sin mucha advertencia, ellas van y muchas veces causan daño.

Aparte de nuestra sinceridad, y esfuerzos tremendos para escoger nuestras palabras sabiamente, estas algunas veces serán las palabras incorrectas, o serán recibidas en una manera que no fue intencionada. Las personas se sentirán heridas. Las mismas palabras que pueden ser atadas con compasión para unas personas, para otras se sentirá como un ataque de amargura.

Cuando esas palabras generan un daño colateral en otros, debemos tener compasión para reconocer cuando nuestras acciones han sido irresponsables y apropiarse de esas acciones para buscar reconciliación con aquellos que están heridos. Aunque en otras ocasiones, tenemos que aceptar que nuestra verdad cuidadosamente moldeada, hará que algunas personas estén bastante molestas y hay que aprender a vivir con eso. A veces, especialmente cuando hablamos en contra de la injusticia, la incomodidad que traen nuestras palabras es necesaria y bastante buena.

A veces también, para defender al que está en desventaja tienes que fastidiar al que tiene la ventaja. Revisa tu corazón de vez en cuando porque siempre tus motivaciones deben ser puras, pero nunca dejes que te molesten en silencio simplemente porque puedes llegar a molestar a alguien.

Ojalá que estas cosas te ayuden a hablar, involucrarte y vivir una vida en las redes sociales con un poco mas de compasión, integridad y humanidad. Usted y yo podemos fallar cualquier día de estos. Da lo mejor de ti, pero date un respiro cuando fallas y sigue intentado. Todos estamos buscando la manera de cómo hacer mejor esto.

1 13 Continue Reading →

Claves para comunicar cambios

Claves para comunicar cambios.

spe

Dawn Nicole Baldwin

“Simplemente no lo entiendo”, suspiró. “Me siento como que he estado repitiendo lo mismo durante meses hasta ponerme morado. ¿Por qué las personas de mi organización no están recibiendo la nueva visión que les comparto? “

Mi corazón estaba con este pastor frustrado. Es un comunicador talentoso y hábil en pintar en una vida el futuro del que serán parte, pero no está consiguiendo la tracción para avanzar que le gustaría tener de su nueva iglesia.

La verdad es que a nadie le gustan los cambios. Somos criaturas de hábitos y preferimos nuestras rutinas. Pero el liderazgo requiere mover a la gente de aquí para allá y cambiar es algo natural en el ministerio.

Entender por qué la gente se resiste CAMBIO ES LA MITAD DE LA BATALLA.

Después de trabajar con los líderes de casi 20 años, me he dado cuenta que hay tres razones principales por las que las personas no consiguen a bordo con el cambio:

1. No están de acuerdo.

Seamos sinceros. Este grupo puede ser el más difícil de tratar debido a que algunas personas son simplemente imposibles de complacer. Ellos encontrarán razones para quejarse sin importar si algo cambia o permanece igual. No permita que estas personas sostengan su visión (o a usted) como rehén por su versión de lo que el futuro debe ser. Tener una dirección clara significará algunas personas no quieren ser parte de ella. ¡Que hagan espacio para los que lo quieren hacer!

2. No entienden.

Muchos líderes pasan la mayor parte de su tiempo a hablando sobre lo que hay que cambiar sin invertir tiempo suficiente sobre por qué tiene que cambiar en primer lugar. Pinte un cuadro claro de por qué las cosas no pueden seguir igual. conecta esto a la visión. Cuenta historias que lo hagan sentir real y aterrizarlo. Entonces enfóquese a donde usted quiere ir, y hable de como usted planifica que llegarán allí.

3. No saben que hacer.

Una vez que la gente está emocionada, quieren involucrarse. La forma más rápida para aplastar ese entusiasmo es abrumarlos con opciones. La gente no quiere un catálogo de 485 maneras para ayudar. Cuando se enfrentan con muchas opciones, la mayoría pierden en las opciones y no hacen nada.

En su lugar, debemos centrarnos en pasos sencillos a seguir que pueden ser aplicados por cualquiera. El concepto de “Cualquiera puede ser parte” puede ser algo muy relevante. Bill Hybels, pastor principal de Willow Creek Community Church, llama a esto el poder de “todo el mundo”. Existe un impulso que se basa en que todos sienten que pueden tomar parte en la visión. Una vez que esto está en movimiento, es difícil de detenerlo. Comprender por qué la gente se resiste al cambio es solo la mitad de la batalla. La otra mitad se trata de hacer que la visión sea coherente y celebrar pequeñas victorias a lo largo del camino. Comunicar el cambio es un maratón, no una carrera de 100 metros planos, así que prepárate para la carrera.

4

LA ERA DE LOS MEDIOS

Cuando leo acerca de la Gran Comisión del Señor a la iglesia, de ir y hacer discípulos proclamando el evangelio de salvación y transformación a este mundo, me imagino a Jesús pensando en los medios de comunicación actuales. No me mal entienda, sé que no hay nada como el evangelismo persona a persona, pero cómo negar que los medios de comunicación hoy en día son tan poderos, eficaces y presentes en la mayoría de los hogares.

Han pasado tantas cosas entre los cristianos y los medios. Por ejemplo, recuerdo hace unos 20 años, a un famoso evangelista que admiro, diciendo: “Quemen los televisores porque son la caja del Diablo…”. Lo curioso de este personaje es que hoy en día posee un canal de TV y 3 satélites que transmiten a más de 190 países. ¿Qué pasó? Entendieron el poder del alcance e influencia de los medios sobre las masas.

La comunicación es un arte y el recurso que usemos (radio, televisión, impresos, web, redes sociales) para que el mensaje llegue a las personas es vital, como vital es el profesionalismo con el que se da tratamiento a dichos recursos.

Menciono esto porque me inicié en los medios hace más de 12 años. Hoy en día produzco y dirijo programas de radio y televisión, escribo además para varios periódicos. Pero en mis comienzos en las comunicaciones cristianas, recuerdo que había mucha pasión y emoción por estar frente a un micrófono y una cámara, pero la verdad había mucha improvisación, falta de preparación e incluso, hasta mala dicción, lo que hacía de losmedios o programas evangélicos un producto mediocre.

Actualmente nuestro mensaje compite con cientos de canales de TV y miles de emisoras de radio, sin contar que esta generación es llamada la generación MTV, acostumbrada a grandes despliegues de producción audiovisual. Han pasado los años y la iglesia ha dado grandes pasos para la conquista de los medios, pero veo que tenemos un problema aún para comunicar eficazmente el evangelio.

He estado en hogares de creyentes que cambian el canal cristiano cuando en la pantalla aparece determinado programa. Dicen ellos: “Oye, Iván, voy a cambiar de canal pues ese hermano es muy religioso”. Otras veces me dicen cosas como: “Es que no me gusta porque el famoso este del canal cristiano habla solo de prosperidad, por eso voy a cambiarlo”. Lo mismo me ha pasado cuando voy en un vehículo de un amigo creyente y se anima a cambiar la estación de radio cristiana por un CD y me dice jocosamente: “en esa emisora a esta hora hablan en lenguas por 3 horas”.

Este tipo de anécdotas me llevan a preguntarme algo clave en el tema de la producción de medios de comunicación cristianos. ¿Si los cristianos cambiamos el canal de TV y la estación de radio cristiana, porque no nos parece atractivo lo que vemos y escuchamos, cuánto menos interesados estarán los no creyentes a esos contenidos? Quiero aclarar que en realidad no existe nada que se llame TV o Radio “Cristiana”, pues los medios de comunicación son eso mismo: vías de expresión audiovisual. Hay 3 principios básicos y universales de las comunicaciones: Informar, educar y entretener y deben cumplirse en el desarrollo de la misma.

Creo que las personas no tienen problemas con el evangelio, sino con la forma en que se lo presentamos. Está claro que los principios de la Palabra de Dios son innegociables, pero si podemos modificar el empaque en el que lo presentamos. Todo lo anterior lo hacemos por amor a ellos y no por un capricho absurdo que se nos ocurrió plantear. No podemos presentar el evangelio con un empaque de hace 30 años, eso lo hace irrelevante siendo tan poderoso.

Podemos tener ambas cosas en nuestros medios: programación para edificar la iglesia y programación para ganar a los de afuera. Sin embargo, a veces actuamos como si el mundo debe adaptarse a nosotros, porque nosotros somos los que tenemos el evangelio.

Este pensamiento no atrae a nadie. Yo mismo, en mis inicios en la radio, comencé haciendo la “radio púlpito”: predicaciones de horas y muy poca música. La verdad no vi mucho fruto al respecto. Justo ahí fue cuando Dios habló a mi vida de que debía hacer un giro en lo que hacía y que debía cambiar mi vocabulario religioso por uno más parecido al del ciudadano común, tocar temas de interés colectivo y no solo eclesial. Ahora he visto, como nunca antes, el fruto de personas trasformadas por el evangelio.

Te quiero compartir 1 Corintios 9:20-27, una cita que tiene que ver con este tema que estamos mencionando precisamente, que expresa, entre otras cosas, la capacidad que tenemos los cristianos de moldearnos a las culturas y a los estilos de los “no convertidos” para ganarlos para Cristo. Tenemos el desafío de prepararnos como comunicadores en lo académico y elaborar programas con contenido relevante, no solo evangélico, también sociales, culturales, deportivos, económicos y políticos, que aborden las principales problemáticas de la sociedad de hoy en día. Tenemos el reto de mostrar de forma creativa y con ideas frescas, ese Dios no conocido que se adora en este tiempo.

Debemos actualizar nuestros medios de comunicación, pero también debemos volvernos influencia y tomar los medios de comunicación seculares con propuestas e ideas concretas.

1 4 Continue Reading →