Dios formó a cada criatura en este planeta con una cualidad especial. Algunos animales corren, algunos saltan, otros nadan, otros tocan y algunos vuelan. Cada uno tiene un papel particular que jugar basado en la forma en que fue moldeado por Dios. Lo mismo ocurre con los seres humanos. Cada uno de nosotros fue diseñado exclusivamente  para hacer ciertas cosas.