Skip to Content

Tag Archives: liderazgo

7 pasos que ayudarán a los líderes a alcanzar a más personas en redes sociales

Por: Steve Fogg

0 2 Continue Reading →

Lo que necesitan los equipos de liderazgo en la iglesia

0 13 Continue Reading →

Lo que la gente aprende de tu liderazgo sin que digas una palabra.

Como líder, la gente siempre está ansiosa por descubrir cómo eres realmente.

Es entendible. Uno de los principales atributos de un líder es la confianza. La gente sigue líderes en quienes confían. Si se rompe esa confianza la gente dejara de seguirte.

Muchos líderes saben hablar muy bien. Y eso es bueno.

Pero, los hábitos y las acciones revelan más acerca de cualquier líder que las palabras. Y eso es lo que la gente observa. Como dice el dicho, “hechos dicen más que mil palabras”. Y eso sin excepción es verdad en el liderazgo.

Entonces ¿Qué acciones está viendo la gente? ¿Qué están realmente observando para decidir si eres un buen líder que seguir?

En mi experiencia, hay al menos 5 cosas que revelan quien eres como líder. Es fácil pasar por alto estas 5 cosas, o convencerte a ti mismo de que lo que digas compensará por lo que haces en caso de que tus acciones se queden cortas.

Aun así, nada de lo que diga un líder sobrepasa lo que hace. Tus acciones  – no tus palabras – crean tu liderazgo y tu legado.

Tus acciones  – no tus palabras – crean tu liderazgo y tu legado.

Entonces, ¿qué deberías cuidar como líder?

 

  • Si cumples tus promesas

 

No es necesario que le digas a tu equipo que confíen en ti, para que determinen si pueden confiar en ti.

La confianza, después de todo, es seguridad.

La mejor manera de establecer confianza como un líder es hacer lo que dijiste que ibas a hacer cuando dijiste que ibas a hacerlo.

El reto está en que es mucho más difícil de hacer de lo que parece.

Ten cuidado con lo que prometes.

Se aún más cuidadoso con como lo cumples. Es mucho mejor prometer poco y dar más, de lo que es ofrecer recompensas que no vas a entregar.

Y si te equivocas, acepta la responsabilidad. La gente respeta eso.

Y después has todo lo que esté en tu poder para no repetir el mismo error.

No es necesario que le digas a tu equipo que confíen en ti, para que determinen si pueden confiar en ti.

 

  • Si realmente valoras a tu familia o a sus familias

 

La otra semana estaba hablando con un líder que estaba tratando de decidir cuánto tiempo libre iba a tomarse, aún si había demasiadas cosas que hacer en su iglesia ya que está creciendo muy rápidamente.

Mientras hablábamos de esto, me di cuenta de que lo mucho que el valora a su familia muestra lo mucho que el quisiera que su equipo valore a sus familias.

La mayoría de los miembros de un equipo quieren tener un líder que vaya a casa por la noche a ver a su familia.

Las noches largas, madrugadas y correos durante todo el fin de semana realmente desaniman a tu equipo. También las semanas de siete días de trabajo.

Aun si le dices a tu equipo “toma tiempo libre, yo necesito trabajar”, ellos raramente se sienten seguros en tomar ese tiempo libre.

Desafortunadamente, me tomó años aprender que mis jornadas largas de trabajo le comunican a mi equipo que nunca es seguro para ellos tomar tiempo libre.

Lo mucho que valoras a tu familia muestra a tu equipo lo mucho que valoras a las suyas.

Lo mucho que valoras a tu familia muestra a tu equipo lo mucho que valoras a las suyas.

 

  • Tus verdaderas prioridades

 

No necesitas decirle a la gente cuáles son tus prioridades; ellos las pueden ver.

Muchas veces hay una desconexión entre lo que muchos líderes creen que son sus prioridades y las que realmente son.

¿Qué revela tus verdaderas prioridades?

En las cosas que dedicas tiempo.

En las cosas que gastas dinero.

En las cosas que evalúas el progreso.

En las cosas que das reconocimiento.

Puedes decir que algo o alguien son importantes, pero si nunca inviertes en eso o en ellos, dedicas tiempo en eso o en ellos, nunca evalúas los resultados o retribuyes sus progresos, la gente concluirá acertadamente que no es una prioridad.

Si tú dices que alcanzar familias jóvenes es una prioridad pero tu presupuesto es de $500 al año para ello y te rehusas a poner a los mejores voluntarios y miembros de tu equipo en este proyecto, no es una prioridad.

Como líder, tu calendario y tu presupuesto organizacional revela lo que más valoras.

Como líder, tu calendario y tu presupuesto organizacional revela lo que más valoras.

 

  • Si la gente te importa

 

Los líderes lidian con tantas cosas que es difícil no distraerse constantemente o preocuparse cuando están hablando con alguien.

Es fácil volverse un líder que se sacude a la gente, se ve impaciente y simplemente ve a la gente como el medio para un fin.

La gente no es el medio para conseguir un fin; de hecho son el fin. En último, todos estamos en el negocio de tratar personas.

Cuando conoces a alguien, pregúntate a ti mismo:

¿Te detuviste?

¿Lo Escuchaste?

¿Lo viste a los ojos?

¿Le diste seguimiento?

Como tratas a las personas es una señal de que te importan. O una señal de que no.

Como tratas a las personas es una señal de que te importan. O una señal de que no.

 

  • Como eres realmente cuando estas presionado

 

La mayoría de nosotros nos gusta evaluarnos en nuestros días buenos o en nuestros días promedio.

Y eso marca mucho el ritmo de tu liderazgo

Pero ¿realmente que quiere la gente?

Como manejas las cosas en días malos.

Como respondiste durante tu última crisis te dirá exactamente en donde esta tu carácter.

La mayoría de nosotros mirará atrás hacia la última crisis y respingará. Pero eso está bien: determina la línea base desde la cual se debe progresar.

La crisis revela carácter, y, por mucho que desees que no fuera verdad, tu equipo está viéndote intensamente en tus días malos.

La crisis revela carácter, y, por mucho que desees que no fuera verdad, tu equipo está viéndote intensamente en tus días malos.

1 9 Continue Reading →

¿Cómo administrar tus emociones? 5 Cosas que Grandes Líderes hacen con sus emociones.

Por Carey Nieuwhof

 

Emociones.

Algunos días probablemente piensas que sería mejor si pudieras liderar sin ellas.

Te emocionas con una nueva idea solo para desilusionarte cuando nadie más piensa que es una gran idea… o que no funcionará.

Como líder de iglesia, pasas la mayor parte del Lunes deseando que el Domingo hubiera sido diferente, y eso no es saludable.

Recibes un correo electrónico desagradable y eso arruina tu semana.

Tu mal día en el trabajo se convierte en una mala noche en casa

Tu estado de ánimo determina demasiado del tono que utilizas en la oficina.

Las emociones mal entendidas y mal encaminadas hunden más potencial en el liderazgo de lo que la mayoría de nosotros nos damos cuenta.

Si no entiendes tus emociones o no sabes cómo manejarlas, nunca alcanzarás tu máximo potencial en el liderazgo.

Aun así, las emociones son absolutamente necesarias para los grandes líderes.

Entonces, ¿Cómo manejas tus emociones?

Hay 5 prácticas que los líderes efectivos adoptan cuando se trata de sus emociones. Conocerlas puede hacer una gran diferencia en tu liderazgo.

Emociones mal entendidas y mal encaminadas hunden más potencial en el liderazgo de lo que la mayoría de nosotros nos damos cuenta.

Entonces, ¿Qué hacen los líderes efectivos con sus emociones?

Bueno, grandes líderes:

 

  • Nunca dejan que las emociones de hoy conduzcan las decisiones de mañana

 

Cuando las emociones mueven decisiones, casi nunca tomas buenas decisiones

Ciertamente, tomar buenas decisiones es una combinación de la cabeza y el corazón.

Pero piensa en todas las terribles decisiones que has tomado cuando te has dejado llevar por tus emociones:

Has dicho cosas terribles.

Has despedido a alguien, y luego deseas no haberlo hecho.

Has contratado a alguien, y luego deseas no haberlo hecho.

Has perdido los estribos en una reunión.

Has terminado una relación.

Has comido demasiado.

Has manejado tan rápido que te dieron una multa.

Casi renunciaste.

Renunciaste.

Los líderes que son sabios, saben esto. Se dan cuenta de que las cosas que hagan por impulso hoy tendrán un impacto mañana.

Ellos se han dado cuenta de que no importa cómo se sientan en el momento, una buena noche de sueño, oración, discutir el tema con amigos sabios y aun un poco de distancia les guiará a tomar una mejor decisión más adelante.

He tenido que aprender esto a la mala, pero es un muy buen principio: No tomes las decisiones de mañana basándote en las emociones de hoy.

No tomes las decisiones de mañana basándote en las emociones de hoy.

 

  • Se rehusan a dejar que las emociones distorsionen la realidad

 

Las emociones distorsionan la realidad.

Nunca es tan malo como piensas que lo es cuando estas emocional. Y nunca es tan bueno como lo piensas tampoco.

Las emociones te hacen ver las cosas negativas más negativas de lo que son, y las cosas positivas más positivas de lo que son.

Las emociones distorsionan la realidad. Los líderes efectivos saben esto.

Aun las emociones positivas pueden lastimarte cuando están alejadas de la realidad. Si eres demasiado positivo, puedes ignorar la realidad, pasar por alto peligros y minimizar problemas que realmente requieren tu atención.

El tiempo es tu amigo cuando se trata de tomar decisiones sabias. Poner un poco de distancia entre tus emociones y tus decisiones es una gran estrategia.

Otra estrategia, es un consejo sabio. Grandes líderes confían en el sano juicio de otras personas tanto como confían en el suyo.

Y cuando están emocionales, confían más en el sano juicio de otras personas que en el de ellos.

Cuando están emocionales, los líderes sabios confían más en el sano juicio de otros que en el de ellos mismos.

 

 

  • No dejan que sus emociones produzcan comportamientos egoístas.

 

Malos días o malas emociones son generalmente alimentados por el dolor.

Un correo electrónico hiriente desata una herida profunda. Una mala situación en el equipo se come tu gozo. Una temporada sin impulso desvanece tu confianza en ti mismo.

Terminas siendo un líder en dolor. Y el dolor es egoísta.

En la misma manera que pegarte en el dedo chiquito del pie te hace olvidarte de lo que estabas por hacer hasta que el dolor se te pasa, tu dolor emocional (no importa la fuente) te hace más egoísta como líder.

Las personas en dolor:

No escuchan bien a los demás

Se retiran y fruncen el ceño.

Culpan a otros.

Eventualmente convierten todas las conversaciones en conversaciones acerca de ellos mismos y sus necesidades.

Quieren que otros compartan su miseria y su tristeza.

Buscan llamar la atención.

Y los líderes egoístas nunca son líderes efectivos.

Los líderes efectivos lo saben.

La mejor manera de deshacerte de tu egoísmo es deshacerte de tu dolor.

Ora por esto. Busca un consejero. Ve más profundo en tus problemas.

Los líderes egoístas nunca son líderes efectivos.

 

  • Dejan que las emociones alimenten su pasión.

 

No todas las emociones son malas.

Después de todo, ¿Quién quiere seguir a líderes sin emociones?

De hecho, cuando ves a iglesias que están haciendo un gran trabajo en alcanzar a adultos de menos de 35 años, la pasión es una característica que no se disputa. La pasión es alimentada directamente por la emoción y es increíblemente difícil (si no imposible) fingirla.

Consecuentemente, grandes líderes se dan cuenta de que la pasión no se sostiene ni se contagia sin emoción.

Eres atraído a las personas que son apasionadas, o al menos no las puedes desechar fácilmente.

Cuando lideras con pasión, enseñas con pasión y predicas con pasión, tu liderazgo se vuelve mucho más magnético.

En adición a esto, la pasión termina llenándote a ti. Es lo que te hace levantare en las mañanas y lo que te conduce hacia adelante.

Los líderes efectivos son emocionales, pero se aseguran de que las emociones que los conducen en el liderazgo sean las emociones que impactan positivamente a otros.

La gente es atraída a líderes apasionados… o al menos no los pueden desechar fácilmente.

 

  • Mantienen sus corazones completamente comprometidos

 

Tu corazón se ve muy golpeado en el liderazgo, y como resultado es fácil decidir alejarlo. Para nunca comprometerte. Para dejar de confiar. Para retirarte.

Los líderes efectivos no hacen eso.

Ellos se han dado cuenta de que los grandes líderes van más allá de la ofensa, del cinismo y del dolor, y mantienen sus corazones completamente comprometidos.

Ellos deciden volver a tener esperanza, volver a confiar y volver a creer.

¿Por qué? Porque cuando tu corazón está comprometido y activo, te conviertes en un mejor líder.

Cuando sientes una gran cantidad de emociones (positivas y negativas) puedes tener empatía con las personas que están heridas y puedes celebrar con las personas que están celebrando.

Puedes caminar con un grupo o una congregación a través de un mal tiempo y puedes celebrar con gozo en los buenos momentos.

Para hacer esto, necesitas mantener tu corazón sano y en la frecuencia correcta.

Grandes líderes van más allá de la ofensa, del cinismo y del dolor, y mantienen sus corazones completamente comprometidos.

1 12 Continue Reading →

6 Errores en la carrera profesional que todos los Mileniales deben evitar.

 como hacerlo mejor.

Por GREG DARLEY

 

La mayor parte del tiempo en el trabajo la pasamos trabajando con líderes universitarios estudiantes de alto calibre. Ellos tienen pasión, creatividad y cantidades increíbles de potencial. Tienen todos los ingredientes para volverse transformadores del mundo.

Ahora que estoy en mis 30’s, He estado reflexionando en las cosas que haría diferente profesionalmente si pudiera vivir mis 20’s de nuevo. Quería hacer algo “grande” en mis 20’s. Quería cambiar el mundo, hacer un impacto y crear algo de valor. Hice algunas cosas bien a lo largo del camino, pero si soy honesto, perdí mucho tiempo y energía que me encantaría tener ahora de nuevo. Si pudiera volver atrás y darle consejo a mi Yo de veintitantos, le diría que evite estos errores durante la carrera:

Comparar donde Tú Estas Con Donde Están Todos Los demás

Pasaría mucho menos tiempo comparando el éxito de otros con lo que yo había logrado hasta entonces en mi vida. Estaba poniendo mi nueva carrera como escritor contra  alguien con una década de experiencia. Estaba comparando mi habilidad oratoria con comunicadores en sus cuarenta y cincuenta. Medí el crecimiento de las organizaciones sin fines de lucro y empecé con las que tenían años de historia.

Al comparar el inicio de mi viaje con alguien que ha estado  viajando por mucho más tiempo que yo, estaba limitando mi habilidad para hacer un gran trabajo. Es difícil lograr progreso cuando te estas enfocando en alguien, más que en tu propio camino.

Enfocarte en lo que aún no tienes, en lugar de dónde estás ahora

AL COMPARAR EL INICIO DE MI VIAJE CON ALGUIEN QUE HA ESTADO VIAJANDO POR MUCHO MÁS TIEMPO QUE YO, ESTABA LIMITANDO MI HABILIDAD PARA HACER UN GRAN TRABAJO

La Escritura es clara en que Dios confía en nosotros como administradores de Su obra. Él nos dará poquito para administrar hasta que podamos ser confiados con más. Al enfocarme en lo que no tenía (más eventos, más libros vendidos, más dinero recaudado) Me perdí la oportunidad de ser fiel con lo que estaba frente a mí.

Hablar con 20 personas puede ser tan importante como hablar con 20,000. Alimentar a dos familias en tu comunidad importa igual que alimentar 200. Toma cada proyecto como si fuera el más grande que alguna vez tendrás.

Evitar Riesgos

Mirando atrás, era mucho más fácil entonces intentar algo que no estaba garantizado que funcionaría. Fuí de ser asalariado a 100% por comisiones. Luego pasé seis meses sin trabajar y empecé una organización humanitaria en mi cocina.  Todas estas cosas eran mucho más fáciles cuando mis responsabilidades eran mucho menos que ahora. Hoy tengo familia – pronto serán cinco bocas que alimentar. Tengo una hipoteca y seguro médico que considerar. Hay mucho más riesgo ahora, haciendo que la oportunidad de encontrar la idea que cambiará el mundo sea aún más difícil.

Ignorar la Importancia del Proceso por sí mismo

Tus veintes son el laboratorio para el resto de tu vida. La mejor manera de saber cómo hacer un gran trabajo es simplemente haciendo el trabajo. Los mejores escritores producen mucho más contenido del que se comparte. Aún si el trabajo que estas creando es terrible, estas aprendiendo el proceso, lo cual te está haciendo mejor. Es mucho más fácil aprender cuando poca gente está viendo. Me alegra haber trabajado en eliminar los “mmm” cuando hablaba a docenas en lugar de a miles.

Esperar Reconocimiento

La mayoría de la gente que admiras por su éxito no está pasando tiempo preocupándose por lo que los demás están haciendo. Están ocupados construyendo sus ideas mientras tus estas revisando si alguien ha notado las tuyas. Yo perdí cientos de horas (Días) en mis veintes escaneando twitter y Facebook, esperando que alguien comentara algo de lo que estaba trabajando. No me puedo imaginar cuanto más trabajo pude haber hecho si simplemente me hubiera enfocado más tiempo en trabajar.

No “sentirme” exitoso, empecé a pasar demasiado tiempo tratando de ser reconocido en lugar de hacer algo que valiera la pena reconocer. Esto me llevó a ver el éxito que otros estaban teniendo, lo que reforzó el sentimiento de que yo no era así de exitoso. Esto me llevó a más frustración, duda y un sentido de que necesitaba hacer más para ser notado .Fue un ciclo sin fin que me robó tiempo de calidad que nunca recuperé.

No Buscar Mentores

Realmente desearía haber pasado más tiempo consistente con un gran líder durante mis veintes. Le diría al Greg de veintitantos que encuentre un gran líder y trabaje con él / ella. Toma un trabajo donde puedas aprender por una temporada, aún si no es tu trabajo soñado. Se voluntario en algún lugar para aprender de un gran líder. Haz una pasantía sin paga si hay un buen líder para el que puedas trabajar.

Hay mucho que puedes aprender de libros, conferencias, podcasts, etc., pero nada se compara a aprender por interacción directa y observación.

Tus veintes pueden tener un profundo impacto en tu vida. Usa tus veintes como la pasarela para preparar a donde iras y en lo que invertirás tu vida. Bill Gates se lleva el crédito al decir, “la mayoría de nosotros sobreestima lo que podemos lograr en un año y subestima lo que podemos lograr en 10. “Tú tienes mucho que puedes lograr en tus veintes. Y, si ya saliste de tus veintes como yo, la última lección es esta: Nunca es muy tarde para empezar.

2 15 Continue Reading →

7 habilidades relacionales que deben tener líderes cristianos.

Por Thom Rainer

 

Estas son las dos causas más comunes de porque pastores se ven forzados a renunciar.

 

  1. Habilidades de liderazgo débil.
  2. Habilidades relacionales deficientes.

 

Se ha escrito mucho en la última década en las habilidades de liderazgo. La literatura sobre el tema es enorme y sigue creciendo. Ciertamente tengo poco que añadir en este breve blog que quiero compartirles.

 

Es por esa razón que me enfoco específicamente en las habilidades relacionales de grandes líderes de la iglesia. Es cierto que mi enfoque es anecdótico y subjetivo. Pero he estado en el Ministerio de trabajo con líderes de la iglesia durante treinta años. Creo que mi resumen podría ser apoyado por una investigación más profunda.

 

La mayoría de los pastores y líderes de iglesias nunca han recibido entrenamiento formal en habilidades relacionales. Así que tal vez estos siete observaciones de líderes destacados que mencionaré resultarán útiles para muchos de ustedes.

 

  1. Tienen una vida de oración vibrante. Cuanto más estamos en conversación con Dios, más nos damos cuenta de su misericordia y gracia. Ese descubrimiento conduce a una mayor humildad, que es una característica clave de los que tienen grandes habilidades relacionales.

 

  1. Se preguntan acerca de los demás. Escucha a la gente con quien tienes conversaciones regulares. ¿Cuántos de ellos centran la conversación en usted y otros? Un signo clave de la salud relacional es el deseo de conducir la conversación hacia una preocupación sobre los demás. ¿Como te va en el trabajo? ¿Familia? ¿todo bien en tu vida?

 

  1. Rara vez hablan sobre sí mismos. Este rasgo es el resultado de la característica anterior. ¿Alguna vez has conocido a alguien que siempre parece hablar acerca de sí mismo? Por lo general son aburridos o irritante. Ellos son sin duda absortos en sí mismo.

 

  1. Ellos son intencionales acerca de las relaciones. Ellos no esperan a que otros tomen la iniciativa. Ellos están tan centrados en los demás, siempre están en la búsqueda natural de oportunidades para desarrollar  y mejorar sus relaciones.

 

  1. Tienen un sentido del humor sano. Este rasgo es natural porque los líderes no están pensando obsesivamente sobre sí mismos. De hecho, son propensos a reírse de sí mismos y de sus propias deficiencias. Son frescos  y respetuosos en sus relaciones y siempre crean un clima familiar.

 

  1. Nunca están a la defensiva. Pastores y otros líderes de la iglesia se ocupan de los críticos con regularidad. A veces una defensa es justo y necesario. La mayoría de las veces, los líderes con grandes habilidades relacionales no se llevarán a las críticas como algo personal. Ellos saben como manejar estas situaciones y sacarles provecho para el bien de todos.

 

  1. Buscan constantemente la entrada. Sus egos están tan controlados que siempre están dispuestos a recibir críticas constructivas con el fin de mejorar. Por el contrario, muchos de estos líderes buscan obtener opiniones sinceras sobre su desempeño para seguir creciendo, por lo tanto para ellos todo aporte es un tesoro.

Mi hipótesis es que más de la mitad de los fracasos pastorales tienen su origen en la falta de liderazgo y/o habilidades relacionales del líder. Espero que esta breve lista de comprobación te ayude a mirar en el espejo con mayor claridad.

1 10 Continue Reading →

¿POR QUÉ LAS IGLESIAS NECESITAN MÁS LIDERES?

Por Mike Breen

 

El liderazgo es uno de los temas más utilizados y saturados en el ministerio cristiano de hoy. Sin embargo, para todos los libros, blogs y conferencias, hay dos realidades asombrosas tenemos que luchar a brazo partido con:

 

En primer lugar, mientras que la mayoría de las iglesias creen tener programas de desarrollo de liderazgo, en la actualidad lo que tienen son programas que reclutan y forman voluntarios. Un voluntario es una persona que realiza la visión de otro. Un líder es una persona que tiene una visión propia.

 

En verdad, a menudo hay sólo unos pocos líderes en la iglesia promedio, y todos los demás se reducen a ejecutar su visión. Es el efecto del “genio con mil ayudantes” paradigma que Jim Collins utiliza para describir las organizaciones que son buenas, pero nunca se hacen grandes. Este es el movimiento de liderazgo que se encuentra estrechamente expuesto en la iglesia hoy.

 

Vamos a ser muy claros: Una estructura de voluntarios no es lo mismo que una estructura que multiplica líderes. Estas son dos cosas diferentes. Se necesitan las dos. En la actualidad, la mayoría de las iglesias tienen una sola.

 

Me encuentro con miles de líderes de la iglesia cada año, y aunque no había puesto a todos en estas dos categorías generales, en lo que respecta al tema de la dirección de la iglesia muchos caen en una de dos campos:

 

  1. Las personas que quieren multiplicar los líderes cristianos, pero realmente no saben cómo obtenerlos.

 

  1. Las personas que creen que su visión es lo suficientemente grande para todo el mundo y no quieren tener más líderes.  Es decir, realmente sólo quieren voluntarios.

 

Ayudar al primer tipo de personas es bastante fácil. Ser un discípulo significa ser un aprendiz de todas las cosas que Jesús era y Jesús era experto en multiplicar líderes. La Biblia describe modelos verdaderamente prácticos y reproducibles para el liderazgo de la iglesia, donde se puede aprender a poner en práctica según sea el contexto para comenzar a identificar, la formación y la empoderar a líderes cristianos a hacer la obra de Dios en el mundo. Yo lo he hecho y he visto otras personas que lo hacen en todo el mundo. Se puede hacer, de hecho, los resultados son increíbles.

 

Pero luego está ese segundo grupo, los que, honestamente, no desean tener líderes, en cambio desean un amplio personal que ejecuta la visión de uno solo. Me pregunto si eso es en realidad donde la mayoría de líderes cristianos en todo el mundo se encuentran hoy.

 

¿Por qué la mayoría de los pastores no querrían tener más líderes en sus iglesias?

 

Creo que es probable que haya muchas respuestas a esta pregunta (no sé cómo entrenar los, miedo de empoderar, renunciar a cierto control sobre ellos, etc.). Pero sospecho que la gran respuesta es la siguiente: (!Y cada pastor ha sido entrenado así!) Al final del día, lo que quieren la mayoría de los pastores es subordinados que ejecuten la visión más importante de todas. La visión del pastor. Al hacer esto, se matan con eficacia toda capacidad de las personas para tener una visión personal.

 

Lo delicado es que este enfoque es la antítesis del Evangelio.

 

Liderazgo cristiano se trata de escuchar la visión de Dios y luego recibir la autoridad y el poder para ejecutar esa visión. Ese es el derecho de todo cristiano nacido nuevo: escuchar la voz de su padre. Sin embargo, en la forma en que hacemos liderazgo hoy, de repente es como que estamos en una era anterior a la Reforma, donde sólo un selecto grupo élite se les da este privilegio. Y seamos claros: Nuestro ego tiene mucho que ver con esto.

 

Ahora no estoy sugiriendo que cambiamos un paradigma completo de puros jefes y de ningún indio. No estoy sugiriendo que no hay momentos en los que aprovechar nuestra capacidad colectiva para ofrecer una visión central. Estoy diciendo que hay muchos lugares en su comunidad donde el Reino necesita avanzar. Y si usted quiere tomar ese territorio, vas a necesitar algo más que un grupo de voluntarios. Tienes que aprender a operar en un modelo que empodera los líderes a tomar esos frentes, o vas a estar en pausa ministerial. Usted puede pensar que su visión es lo suficientemente grande para todas esas grietas y hendiduras, pero te lo digo honestamente, no lo es.

 

Por supuesto, las iglesias necesitan una visión amplia y general de que hacer. Hay un arte en involucrar la visión que Dios da a nuestros líderes cómo parte de la visión general de la iglesia. Y esto no es voluntariado sino liderazgo.

 

¿Nuestros programas de desarrollo liberan el potencial de nuestros líderes? o, más probablemente, todo se trata de un reclutamiento de voluntarios para mantener la máquina en marcha de la iglesia?

 

Debemos aprender de nuevo la técnica que Jesús utilizó: La tarea de multiplicar líderes con una misión y enviarlos a ocupar las grietas y vacíos de la sociedad donde hay poca o ninguna presencia del Evangelio.

 

He oído muchos líderes de la iglesia decir, “Queremos ser conocidos más por nuestra capacidad de envío que por nuestra capacidad de asientos.” He conocido muy pocos los que realmente abrazan esta realidad y que saben cómo hacerlo. No puedo sino pensar a veces que toda la charla de liderazgo cristiano en las iglesias es un como organizar sillas en el Titanic. Estamos gastando tanta energía en lograr algo, pero no estamos cambiando la trayectoria general hacia dónde se dirige este barco.

 

Lo que estamos hablando es de una nueva clase de líderes empoderados y con habilidades mejoradas. Eso es lo que requiere el futuro de la iglesia. Es lo que incluso, nos revela el pasado.

 

¿Qué necesita la iglesia de hoy y del futuro?

 

  • Líderes que son discípulos en primer lugar.

 

  • Líderes dentro de cualquier área de la iglesia que tienen el permiso, son animados, capacitados y empoderados para escuchar la voz del Señor por una visión para impactar el mundo fuera de las cuatro paredes del edificio de la iglesia y que se les ha dado la autoridad y poder de hacer algo con esta visión.

 

  • Líderes que saben cómo entrenar y empoderar a otros, en otras palabras, que tienen la habilidad y el permiso para multiplicar líderes.

En mi opinión, esto es donde la iglesia del futuro debe estar. Mi preocupación es que, en la cultura del “genio con mil ayudantes” y la cultura predominante del mantenimiento de la máquina pueden alejarnos de la verdadera tarea, del verdadero desarrollo del liderazgo bíblico: empoderar a otros.

1 11 Continue Reading →

3 características de este nuevo liderazgo en la tierra

Cada generación ha tenido la responsabilidad de luchar con desafíos propios durante toda la historia y esta generación en particular tiene grandes batallas que librar. Según un estudio sobre el liderazgo en la iglesia, en los próximos 4 años se dará un cambio de rostros en los líderes principales de la iglesia en el mundo, es decir, estamos por vivir una transición entre generaciones para tomar la batuta en este tiempo.

De acuerdo a lo anterior, quiero compartir con ustedes tres aspectos que me parecen importantes para tener en cuenta en esta transición. Son tres características propias de la generación de hoy que te ayudarán a comprender a tus discípulos y amigos.

1. En esta generación estamos cansados de dar vueltas y perder el tiempo. Hoy en día como iglesia estamos haciendo muchas cosas, pero ¿qué tan efectivos estamos siendo?

El objetivo de Israel era tomar posesión de Canaán y la función de la iglesia de hoy es tomar posesión de la tierra actual. La generación de Josué, es una nueva generación que está cansada de dar vueltas sin entrar en la tierra y dimensión que Dios les ha prometido.

2. Estamos cansados de cosas muertas. Josué se cansó de hacer parte de un ministerio muerto. Creo que nuestra necesidad más grande en la iglesia de Cristo no es tener más personas en nuestras Iglesias, sino más de Dios en ellas. Hoy en día nos ocupamos en tantas actividades y eventos muertos. Un famoso predicador dijo en cierta ocasión que creía que en los Estados Unidos existen más auditorios evangélicos que cristianos verdaderos. ¿Por qué? Pues sencillo… Porque queremos ser vistos, queremos ser reconocidos en nuestras ciudades, pero a veces nos preocupamos por tantas cosas muertas que para Dios no tienen valor.

¿Qué pasaría si de verdad nos preocupáramos más por la imagen de Jesús en el mundo que por la imagen de nuestras Iglesias para los cristianos? ¿Dónde estaría hoy tu iglesia si invertirías todo tu esfuerzo, recursos y trabajo en lo que realmente vale la pena? Dios necesita personas con una visión de conquista (No una de sobrevivencia). Josué tuvo que entrar. Él dijo: “Aunque nadie más quiera, yo voy a entrar”. Pero para esto era necesario dejar ciertas cosas muertas atrás.

3. Estamos cansados de solo mirar y estar en la banca del conformismo. Todo el mundo puede ver la necesidad, pero la generación de Josué actuó. Un hombre una vez dijo: “El verdadero líder no es el primero en ver la necesidad sino el primero en solucionarla” Si invirtiéramos el tiempo que pasamos criticando el estado actual de la iglesia, en encontrar Soluciones, creo que podríamos tomar nuestras ciudades en días.

Josué no se pudo quedar en la banca porque estaba poseído por una promesa. ¿Has entendido tu rol y llamado a tu generación? Dios necesita muchos Josués para restaurar y recuperar lo que se ha perdido por años. Dios necesita que un nuevo liderazgo se levante  y que entiendan su razón de existencia, que lo vivan a su máxima expresión y potencial y que no se dejen parar por nada en este mundo.

¡Tú puedes ser parte hoy de este nuevo movimiento de cambio de tu ciudad y de tu nación! ¡Cuando el mundo está lleno de problemas, es cuando la iglesia debe estar presente!

0 19 Continue Reading →

8 Motivos por los que una iglesia se estanca

¿Alguna vez te has sentido atascado?

Seguramente has visto vehículos quedarse atascados en el lodo a tal punto que les impide avanzar hacia atrás o hacia adelante, no importa el esfuerzo que se haga el vehículo está atascado.

Las Iglesias también pueden sufrir de estancamiento. De hecho, es sorprendente ver como muchas iglesias están entretenidas discutiendo sobre cuestiones periféricas que se dan en torno a las tácticas, programas y las preferencias personales. En lugar de ello, las iglesias necesitan urgentemente abordar los desafíos fundamentales que les permitan ganar tracción y lograr un impacto real en la vida de las personas.

En los últimos años, hemos compartido con muchos ministerios e iglesias locales. Lo que sigue es una lista de las cuestiones fundamentales donde las iglesias se han estancado.

8 razones razones por las que una iglesia se estanca:

1. La falta de un plan de potenciar el liderazgo. Hemos fracasado como líderes en iglesia si no aprovechamos todos los diferentes estilos y sabores que Dios puso en cada persona que lideramos. Y no sabremos completamente el poder y el impacto de la iglesia local hasta que cada persona de esta comunidad es empoderada para hacer la misión que Dios les ha asignado.

2. No hay claridad en la visión y misión. Hay un montón de iglesias con sus declaraciones de visión escritas, pero también es una realidad que no hay muchas iglesias que tengan claridad total de lo que hacen y hacia donde se dirigen. Muchos ministerios se encuentran improvisando en la actualidad. Una visión que no es clara y que se no comunica adecuadamente será motivo de frustración que repele a la gente.

3. Culpar siempre a los de afuera o factores externos. Una actitud de víctima te conducirá a un futuro de amargura y competencia. Los líderes que se la pasan culpando a personas de afuera de la iglesia y a factores externos, en realidad están confesando su propio fracaso por no pensar de forma más creativa e inspirar a su equipo.

4. Una estructura que impide el crecimiento. Uno de los atributos de una iglesia en declive es una estructura compleja. La tendencia natural de las organizaciones es añadir complejidad a su estructura y sistemas. Muchas organizaciones al envejecer pierden su capacidad de adaptación a los tiempos y flexibilidad para los cambios que traen crecimiento. Por lo general se vuelven en sistemas muy complejos.

5. Adorando y añorando el éxito del pasado. Nuestros éxitos del pasado pueden ser uno de los mayores factores que contribuyen a nuestra futura desaparición. Cuando las organizaciones se adhieren a “la forma en que lo hacemos,” el enfoque de crear un ambiente seguro para evitar la innovación y el cambio, pueden convertirnos en prisioneros de victorias que fueron pero que no se repetirán con las mismas estrategias.

6. Centrarse en las actividades en lugar de los resultados. Mientras que muchos líderes de la iglesia están llenos de visión y pasión, al mismo tiempo carecen de una estrategia eficaz para llevar a cabo su misión. Eso conduce a una sensación de desorganización y en última instancia, se quedan atascados.

7. No equipar al pueblo de Dios. Por alguna razón, las iglesias más pequeñas tienen una tendencia a depender de los pastores y el personal remunerado económicamente, para que lleven la carga del ministerio, en vez de equipar al resto del cuerpo para que todos compartan las cargas, trayendo sus dones, talentos y tiempo.

8. Ministerios que ignoran las personas fuera de la iglesia. Cuando las iglesias se vuelven demasiado enfoque hacia adentro, comienzan a tomar decisiones en el ministerio para mantener a la gente a toda costa y no se dan cuenta que cerrar la puerta a un enfoque hacia afuera trae una muerte paulatina al ministerio.

¿Qué hay de tu iglesia? De estos ocho desafíos, ¿Cuál puede estar trayendo estancamiento a tu ministerio? Queremos desafiarte a sumergirte en estas conversaciones en torno a estos temas con tu equipo de trabajo en el ministerio.

Reúnelos en una mesa de oración y trabajo donde pueda evaluarse con sinceridad la situación del ministerio y además puedan pensar y promover cambios. Trabajen juntos para identificar una estrategia que les permita avanzar en una nueva dirección, luego desarrollen nuevos sistemas para apoyar esa estrategia que Dios les está entregando.

Dios quiere que tengas un ministerio saludable que ayuda a las personas a experimentar la vida a través de una relación con Jesús. Hay muchas personas lastimadas y heridas en tu comunidad que necesitan lo que tu iglesia les puede ofrecer. Dios traiga viento fresco para tu ministerio e iglesia.

0 11 Continue Reading →

¿Por que ya no tenemos tiempo para hacer comunidad?

Es domingo 8:45 a.m. y junto a mi familia vamos camino a una iglesia en algún lugar de la mancha. Tenemos mucha expectativa porque nos han hablado mucho de esta iglesia.

Luego de estacionarnos y ser recibidos cordialmente por un hermano que sirve en el estacionamiento, nos dirigimos al salón principal. El lobby es increíble, con detalles modernos y vanguardistas, al igual que el resto del salón. Ya un grupo de jóvenes recién iniciaban el tiempo de adoración y la verdad tienen un talento increíble y la atmósfera huele a Dios por todos lados.

No puedo dejar de ver a mí alrededor y entre manos alzadas y ojos llorosos, puedo ver pantallas gigantes que dan una mejor perspectiva de la tarima y la decoración propia de un decorador de interiores profesional. También noto cámaras de video y personal profesional de TV sincronizados con los detalles de la reunión.

La iluminación parece de un teatro de Broadway listo para su mejor función. Luego veo a mi familia y digo a mis adentros “¡Wow! Esta es la iglesia donde quiero venir con mi familia”. Ahora cierro mis ojos y me dejo llevar por la marea de adoración. Es indescriptible la conexión con el tercer cielo en este tiempo.

Jóvenes, adultos, niños y ancianos se entregan en cada himno como si fuera la última vez que lo harían, aunque muchos lo hacen por primera vez y cuando pensaba que nada podía mejorar este ambiente celestial, en una transición tan precisa como un reloj suizo, una voz paternal y con mucha autoridad comienza un discurso que reta a la audiencia a cómo vivir una verdadera vida de adoración. Es confrontador pero amoroso ¡Desafiante pero motivador! Uno de los mejores mensajes que jamás he escuchado de un pastor que conozca. Debo confesar que el mensaje me dejo muy inspirado y al compartir con mi familia, su manera de pensar era la misma; estábamos en el lugar correcto. Un amén por parte del pastor marcaba el final de su mensaje. Yo podía haberlo escuchado varias horas más.

Tengo muchas ganas de hablar con alguien en esta iglesia, alguien que me diga cómo puedo ser parte y servir a Dios en este lugar, así que espero por alguien que se nos acerque y pueda suministrarnos información, espero con mucha expectativa. La espera duro como 20 minutos. Ya el lugar estaba vacío, vehículos abandonan el estacionamiento como una manada y un anciano aproxima sus pasos hacia nosotros y con voz ronca y con respeto nos dice: “disculpe amado hermano, necesito que salga, debo cerrar el salón, no queda nadie más acá y debo llegar a mi casa para el almuerzo”. Su amable sonrisa me invitaba a dirigirme al estacionamiento con mi familia.

En este momento estoy muy confundido, inspirado pero confundido. Es como si me hubiera ganado la lotería pero hubiera perdido el ticket. Nadie me dio ninguna información, no escuché un anuncio, ni recibí un volante sobre cómo podía involucrarme con esta iglesia de una forma más cercana. ¡Qué forma de despertar de un hermoso sueño! Camino a un restaurante, muchas ideas pasan por mi mente tan rápido como una valida de F1. Una gran interrogante queda sola como despejada de una ecuación. No es una conclusión, es solo una pregunta que me acompaña durante todo el almuerzo.

¿Es esta la manera de Dios de hacer iglesia en el siglo XXI? ¡Luces, cámara, acción!

¿Una iglesia qué hace un esfuerzo inmenso por inspirar, pero hace poco énfasis en las relaciones?

Estoy haciendo un esfuerzo por concentrarme en mi comida y mientras le paso un plato de papas a la francesa a mi esposa otro pensamiento asaltó mi mente con protagonismo: la iglesia debe ser un lugar más allá que solo inspiración, donde el valor de las conexiones humanas es irremplazable. Un lugar donde nos conectamos con Dios y nos conectamos con las personas. Mi mente viaja por la escritura con una rapidez que deja a la velocidad de la luz en neutro. El Espíritu Santo está haciendo algo, más que una enseñanza me trae un cambio de mentalidad. La iglesia es una comunidad.

Ya estoy en mi casa y estoy dispuesto a aprender. Abro la Biblia y me encuentro en una jornada por el Nuevo Testamento desde Jesús, sus discípulos, la obra de Pablo y otros creyentes. Es muy evidente y claro el valor que cada uno de ellos colocaba sobre una comunidad genuina.

Para los pioneros de la iglesia el énfasis de las relaciones fue una parte vital en el desarrollo y propagación del evangelio. La iglesia siempre fue conducida bajo principios profundos y fuertes de relaciones. 42 Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración. 43 Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles. 44 Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: 45 vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. 46 No dejaban de reunirse en el *templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, 47 alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos. Hechos 2:42-47

Leyendo este pasaje, veo que la imagen de la iglesia fue, es y siempre será un lugar para conectarnos con Dios y conectarnos unos con otros, un lugar donde amamos a Dios y amamos a la gente.

Viajando por diferente países he entrevistado a adolescentes y jóvenes, y me di cuenta de forma muy rápida que ellos han estado buscando más de la iglesia, más de lo que han recibido. Adorar a Dios y aprender acerca de la Biblia es primordial (sin discusión), pero la gente también buscaba un lugar para conectarse con otros, un lugar donde sienten que forman parte, un lugar donde tienen sentido de pertenencia.

Creo que esta generación clama con intensidad ser parte de algo que les haga sentir importantes y la verdad sea dicha, todos queremos ser parte de algo que nos haga sentir necesitados y apreciados. Pregunto: ¿Cuál es el clima de conexión en tu ministerio o iglesia? ¿Estás formando relaciones genuinas? ¿Las personas sienten que pertenecen a tu organización? ¿Estamos comiendo y riendo juntos? ¿Estamos llorando juntos? ¿Sentimos una verdadera convicción de amarnos unos a otros?

¿Cómo Cambiar?

Voy a mostrarte algunos pasos prácticos de como iniciar una reforma en las relaciones según el modelo bíblico:

1. Equipar nuestros líderes, no solo para organizar una planificación o eventos, también para que sean conectores y puentes de comunicación. Debemos ser expertos a la hora de conectar los unos con los otros.

2. Organizar tiempos especiales donde tú y tus líderes pueden comer y reír juntos, en un ambiente de “cero trabajo”. Debemos ser intencionales y proactivos con la estructura de nuestras iglesias, hacer sentir a la gente amada y valorada. Es fácil para la gente conectarse con otros cuando si se sienten amados.

3. Organizar eventos en el calendario dirigidos a conocernos unos a otros, con actividades informales y recreativas que estrechen lazos de amistad.

4. Ser persistente a la hora de animar a que la gente pase tiempo juntos fuera de la iglesia.

5. Ser muy claro en cómo la gente puede involucrarse y servir a Dios con sus talentos y llamado en la iglesia.

Espero con impaciencia el próximo domingo. Quiero reunirme con el pastor y platicarle todo lo que Dios me ha mostrado estos días. Espero devolverle la experiencia y que el salga inspirado de nuestra reunión, pero además que se convierta en mi amigo.

0 17 Continue Reading →

Sanando una iglesia fracturada

Pensando y orando en cómo hacer la iglesia relevante, no podemos pasar por alto la historia que tal vez hemos escuchado por tantos años. Quizás como cristianos, en número, podemos ser muchos; pero cada vez más la división y el afán por ¨comentar¨ y criticar ministerios existentes crece hoy en día.

Sin duda alguna Dios quiere traer algo nuevo, fresco y diferente que alcance la próxima generación, pero es sabio reconocer con gratitud el camino que Dios les ha permitido abrir y recorrer a otros, que nos permite pararnos dónde estamos y desde ahí sin darnos cuenta nosotros mismos empezar a soñar. Cada vez más aumentan las críticas de los ministerios unos a otros, dejando a lado una gran verdad. Jesús nos llamo a hacer discípulos, cumplir sus mandamientos, amarlo de verdad. Hace años escuché el consejo de un pastor que impacto mi manera de pensar.

Él me dijo que nuestra vida como cristianos debe ser como la vainilla pura que utilizan los chefs. Este tipo de vainilla se puede utilizar en infinidad de recetas: panes, comidas con diferentes formas, etc.; pero el sabor y la esencia de la vainilla pura, sea cual sea el platillo, siempre permanece distinguibles al paladar. Un buen chef siempre podrá reconocer el sabor de la vainilla pura dentro de cualquier receta.

Como cristianos, Dios requiere que nuestra esencia sea la misma y debemos reconocer que teniendo un Dios creativo como el que tenemos, las formas, la manera de hacer las cosas y el resultado final no siempre se verán igual. Sin embargo, los frutos y la esencia en lo que hacemos siempre resaltará.

Dios promete hacer cosa nueva en medio de nosotros, mayores cosas que las que Él hizo haremos en su nombre. Sin embargo, conocemos siempre que alguien que se atreve a hacer las cosas de una manera nueva o diferente, por lo regular siempre sorprenderá y atraerá críticas.

Como iglesia en lugar de juzgar o criticar, siento que Dios nos empuja a pensar afuera de la caja, a honrar el trabajo que Dios ha hecho a través de otros y desde ahí empezar a soñar. No ganamos nada con seguir criticando los ministerios de música ó alabanza, como se viste el pastor, si engordó ó perdió peso tal hermano y ni siquiera criticando o calculando cuanto ganarán. Dios quiere impulsarnos a soñar, no pasando unos sobre otros sino permaneciendo en su verdad.

Mi oración es que tú y yo siempre permanezcamos en la esencia de su amor, su reino y que apreciemos las diferentes formas que Él nos permite realizar y soñemos con lo nuevo que viene en camino ya.

2 15 Continue Reading →

“Entendiendo el lenguaje de esta generación”

Se levantan, revisan su celular, lanzan un trino y actualizan su estado en Facebook. Luego se bañan y se van a sus actividades matutinas, escuchando música desde su cuenta en Grooveshark. Durante el día le toman una foto al cielo y la publican en Instagram y después hacen check-in a través de su cuenta en Foursquare para ganarse la alcaldía de alguno de sus lugares preferidos. Chatean un rato a través de WhatsApp, publican el atuendo que llevan puesto en su cartelera de Pinterest y más tarde ven unos cuántos videos nuevos en su canal de Youtube. Esto como para resumir sus principales actividades en la Red.

La nueva generación vive en un mundo completamente tecnológico. Les interesan los aplicativos de moda, los videojuegos, las nuevas redes sociales, las tendencias de Twitter y los memés más divertidos en Facebook. Tienen una capacidad de familiarizarse con este entorno, al punto que sus nuevos vínculos de amistad están entretejidos con emoticones en los que expresan su aprecio o desprecio por el otro. Además se molestan cuando uno de sus amigos los elimina de Facebook o por error, no son etiquetados en una fotografía. Viven atentos de cuánta actualización hacen sus contactos para enterarse de sus novedades.

Según la revista digital enter.co, “un estudio realizado por las organizaciones Joan Ganz Cooney Center y Sesame Workshop en los Estados Unidos, concluyó que un 80% de los niños menores de 5 años utiliza Internet por lo menos una vez a la semana”. Para el caso puntual de los hispanos y las negritudes, se estima que el 62% de los menores pertenecientes a estos grupos poblacionales tienen acceso a internet en casa.

Para aterrizar esta realidad en Latinoamérica, el estudio que adelantó la Universidad de Navarra, la Fundación Telefónica y la Organización Universitaria Interamericana, dentro del Foro Generaciones Interactivas denominado La generación interactiva en Iberoamérica, les permitió encontrarse con que el uso de la Red superó a la televisión y el teléfono móvil en las preferencias de los niños y adolescentes.

En este último estudio hay datos muy interesantes: de los más de 25.000 escolares que participaron de la muestra, se identificó que los niños y adolescentes entre los 6 y los 18 años se caracterizan por ser una generación que hace un uso intensivo de las nuevas tecnologías. El 95% de los pequeños (entre 6 y 9 años) y el 97% de los adolescentes (de 10 a 18 años) aseguran que en su casa hay un computador, mientras que antes de cumplir los 10 años, el 59% de ellos tiene o utiliza un teléfono móvil, y el 71% afirma tener conexión a Internet. (Extracción textual de la revista Enter.co)

¿Pero qué está pasando en la Red, más allá de su uso constante y creciente? Esa es una gran pregunta para los padres, educadores y para el mismo Estado en cada uno los países de Latinoamérica, ausentes y tímidos en esta nueva esfera de la comunicación.

Porque para ser más sensatos, lo preocupante de estas cifras no es lo poco que los jóvenes se miran a los ojos o lo extraño que es conversar con otro por chat y no a viva voz. Lo realmente alarmante son los contenidos que cada vez toman más fuerza en este entorno y su validación en el llamado mundo real.

Hasta la Red se trasladaron algunas problemáticas históricas de nuestra sociedad: los jóvenes se toman fotografías desnudos para sus fotos de perfil, exponen videos teniendo bailes complemente sexuales, practican el matoneo virtual a quienes no son sujetos de su aprecio, por mencionar algunas de sus acciones. Todo lo anterior, sin ningún tipo de regulación y con una creciente aceptación y validación entre ellos mismos.

Para el caso de la Iglesia cristiana, responsable de liderar a esta sociedad en el campo espiritual, sus acciones frente a la materia han sido tímidas, por no decir que nulas. Muchos líderes y pastores ni siquiera entienden la mitad de este artículo y tendrán que recurrir a Google para traducir algunas palabras. Otros satanizan la Red e invitan a sus jóvenes a la deserción para evitar cualquier ocasión de caer.

Tal y como ocurrió con la música años atrás, la iglesia se enfrenta nuevamente a una herramienta completamente útil, pero desconocida, a la que prefirieron abandonar envueltos en prejuicios y temores. Un siglo atrás, la iglesia cristiana se divorció de la música, el cine y diferentes manifestaciones artísticas, por encontrarlas inconvenientes para su santidad o por asociarlas como escenarios de pecado. En este sentido, la iglesia cristiana dejó de influir en lo que conocemos como los siete montes: comunicaciones, economía, gobierno, religión, educación, arte y familia.

Ese abandono de la iglesia a los siete montes implicó que estos escenarios se convirtieran en laboratorios para fabricar pecado, sin ningún tipo de influencia espiritual. No hay contracorriente, no hay luz, no hay sal para esa tierra. Los jóvenes están siendo cada vez más vulnerables a un mal uso de su tiempo libre, a aprender malas prácticas de vida, a convertirse en seres sedentarios, a dejar de vivir la emoción de la relación personal con los  otros y por supuesto, están abriendo sus mentes a todo lo que la Red les expone como válido y lícito.

¿Pero cómo nos involucramos en este mundo desconocido y diverso de manera asertiva? No hay que ir muy lejos, ni hacer muchos estudios al respecto, los mismos jóvenes tienen la respuesta. El éxito dentro de la comunicación en la Red implica constancia, creatividad y naturalidad. Lady Gaga, por ejemplo, tiene cerca de 37.5 millones de seguidores en su cuenta en Twitter y ha generado un aproximado de 2.600 trinos en los que saluda sus fans, les publica un video o expone una foto suya en la peluquería, entre otras cosas. Lo que ella diga, será influencia para esos 37.5 millones de “followers” y solo bastó unos segundos para publicar su idea en menos de 140 caracteres.

El camino de la iglesia, de los padres y de los educadores no está en la prohibición, sino en su utilización y en la compresión de lo que hay allí. ¿Qué tal una maratón de fotografías para Instagram registrando las creaciones más bellas de Dios? o ¿Qué tal si en medio de la reunión de jóvenes les pedimos que trinen determinado hastag para expresar #DamosGraciasPor?

Si bien reflejamos a Cristo y hablamos de él, no podemos invadir estos espacios con religiosidad y un lenguaje acartonado y lleno de tecnicismos espirituales. Debemos refrescar las maneras de comunicarnos con los jóvenes e invitarlos a que utilicen mejor estos espacios, como parte de sus nuevas formas de relacionamiento.

2 9 Continue Reading →

Una iglesia con traje de oficina

No estamos muy lejos de la realidad si hacemos un pequeño sondeo entre los jóvenes de una iglesia cristiana y les preguntamos a qué ocupación se quieren dedicar. Su respuesta se concentraría en uno de los cinco ministerios mencionados en la Biblia o en alguno de los ministerios de apoyo como la alabanza o la intercesión.

Para evitar herir cualquier susceptibilidad comienzo por mencionar que he servido para mi iglesia local en todos los ministerios posibles: ministré en la alabanza, di clases a los niños en el ministerio infantil, fui profesora de doctrina en la escuela de líderes, realicé evangelismo, enseñé en encuentros para nuevas personas, hice el aseo de mi iglesia en repetidas ocasiones, presenté algunos eventos, participé de largas jornadas de intercesión, entre decenas de acciones.

Debo admitir que el llamado es una gran herramienta para motivar a los jóvenes a tener un proyecto de vida estructurado y que dé fruto. Pero ¿Dónde están los deportistas, los pintores, los periodistas de los medios masivos, los ingenieros electrónicos y los científicos, por mencionar algunas ocupaciones?

Están sentados en una de las tantas sillas de nuestras iglesias, orando a Dios para que algún día el Señor los mande a predicar a las naciones o los convierta en grandes profetas que tienen una profunda revelación. Todos oran para que algún día Dios les ayude a realizar su producción musical cristiana o para poder montar una iglesia en su barrio.

En la urgencia por la evangelización de la tierra, los jóvenes cristianos se enfocaron en un llamado netamente eclesiástico. Abandonaron las aulas, olvidaron los libros y se perdieron entre actividades ministeriales. Con ello no estamos desprestigiando ni subvalorando al ministro, sino que estamos revelando la inclinación de la balanza hacia un solo lado.

Conversando con muchísimos jóvenes cristianos con los que tengo la oportunidad de tener contacto, se sienten profundamente asombrados de pensar que se puede hacer ministerio en una oficina o en un gremio profesional. A algunos les parece menos ungido que la actividad de un pastor o de un ministro dentro de la iglesia.

Pero tendría que ser justa y admitir mi gran lucha por encerrarme en una iglesia y evitar mi desarrollo profesional. Muchas veces juzgada, otras veces rechazada y muy pocas veces aplaudida, salí en busca de mi sueño profesional, de alcanzar a mis colegas comunicadores y de transmitir esperanza a mis compañeros de trabajo. Supe desde que estaba en la universidad, que en mis manos tengo el poder transformador de la palabra y que podría, sin lugar a dudas, motivar a muchos para que siguieran a Jesús, hablándoles de manera cercana a su línea de pensamiento.

Así nació mi travesía por instituciones del sector público, medios de comunicación y la historia seguirá por largos años. Yo soy esa generación que hace iglesia afuera de las cuatro paredes, dónde es más complejo sostener la santidad, donde las batallas son más fuertes y dónde mi oración por la gracia y el favor han sido constantes. No he perdido mi fe. No he soltado la mano de Dios, porque entonces no podría vivir. He sido fiel a mis principios y los he promovido, como un Daniel que propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del Rey.

Pero cuando miro a mí alrededor me encuentro con una durísima realidad: mis amigos de la iglesia temen ejercer sus profesiones, sienten que traicionan a Dios si lo hacen o simplemente, dicen tener el llamado de Dios a servir en el ministerio de tiempo completo. Esos jóvenes brillantes que podrían ser los médicos de esta sociedad o los arquitectos más influyentes, se inclinan por el llamado eclesiástico, dejando a un lado la posibilidad de ser las cabezas que sean punta de lanza en nuestras naciones. No se trata entonces de una competencia con los no cristianos por quienes tienen más galardones o reconocimientos, hablo más bien de alumbrar la oscuridad con nuestra presencia. Hablo de una iglesia vestida con traje de oficina, que promueva la verdad, que ore por los que están tristes y enfermos, que conviva entre ellos con los principios de

Dios innegociables y sólidos. Unos año atrás tuve la oportunidad de escuchar al doctor Alberto Mottesi, un reconocido pastor que ha sido influencia para varios políticos en Latinoamérica. Entre lágrimas, el doctor Mottesi suplicaba a las nuevas generaciones que fuéramos a hacer iglesia afuera de la iglesia, que corriéramos las maratones, que participáramos de los estudios científicos, que viajáramos a Marte, que escribiéramos los mejores libros de la literatura, que ocupáramos las presidencias de nuestros países.

Durante su discurso lloré con intensidad. Supe que ese llamado era el mío, que mi batalla por ser la iglesia vestida con traje de oficina no era en vano y que había alguien que entendía el grito de mi alma. Hoy por hoy sigo sirviendo a Dios en mi iglesia local, pero reconozco que no es el lugar donde paso el 80% de mi tiempo. Más bien pienso que la iglesia somos todos nosotros, extendidos a lo largo y ancho del territorio, amando a otros y compartiendo nuestra fe, siendo radicales en nuestra manera de vivir.

Esperaría que en unos años, no muy lejanos, mi odontólogo fuera cristiano y el premio de periodismo Ortega y Gasset se lo ganara un periodista –cristiano- por su buen ejercicio profesional. Espero prender la televisión y encontrarme con una producción hecha por algunos amigos de mi iglesia o que los actores del teatro le apostaran a una representación menos erótica y mucho más profunda en la manera de acercarse a Dios. Aún sigo creyendo en que hombres y mujeres de Dios recuperemos el poder en las urnas y legislemos en favor de la familia, de la salud y de los derechos humanos, con integridad y transparencia. Pero no significa entonces que deben desaparecer los ministros, los misioneros y los pastores. Simplemente que la balanza no se debe inclinar sobre un solo lado.

2 27 Continue Reading →

El Peligro de estar ofendido. (Amargura en las relaciones)

No sería exagerado decir que muchos ministerios, familias, amigos y relaciones se han dividido por culpa de la ofensa, un enemigo silencioso que vive entre nosotros y tiene varias consecuencias. Precisamente de su peligro es que quiero comenzar a escribir.

Para ser franco, en algunos casos, nuestras relaciones familiares, ministeriales y personales se vuelven tensas porque no sabemos cómo manejar la ofensa. Te has preguntado alguna vez, si somos tantos cristianos ¿por qué no trabajamos juntos? La respuesta se concentraría en la ofensa, pues difícilmente un cuerpo ofendido o enfermo podrá generar buenos resultados, así como tampoco la iglesia podrá mostrar articulación debido a este peligroso bicho. La ofensa es un virus que llena de amargura el corazón y una obra de Satanás para acabar con las relaciones entre hermanos.

“Un amigo ofendido es más difícil de recuperar que una ciudad fortificada. Las disputas separan a los amigos como un portón cerrado con rejas.” Proverbios 18:19 NTV

Aunque parezca obvio, no somos seres ermitaños o solitarios, sino que por el contrario, cada vez nos rodean más personas, lo que nos obliga a pensar cómo nos estamos relacionando con otros. Los seres humanos somos imperfectos por naturaleza, lo que nos habilita la posibilidad de fallar en muchas ocasiones, de arruinar las expectativas de otras personas en cuanto a nosotros. Esa circunstancia también valida que en alguna ocasión, otros nos queden mal.

No quiero entonces, justificar los errores que cometemos. ¡Ni más faltaba! Más bien, pretendo que identifiquemos que no importa cuánto amemos a una persona o cuánto nos amen, en algún momento harán o haremos algo que no te gustará y que te hará enojar.

Me pregunto entonces, ¿Cuál es la actitud con la que asumimos esos errores? Quizás ahí hay un gran lío, pues tenemos la maravillosa “habilidad” de hacer personal una situación pasajera y por lo tanto, terminamos ofendidos de por vida. En Proverbios 18:19 se dice que “…las disputas separan a los amigos…” ¿Ves lo mucho que nos causa la ofensa? ¡Piénsalo! Precisamente me gustaría que pensaras en varios puntos claves: ¿Cómo tratas a tu jefe cuanto te sientes ofendido? ¿Cómo es el trato a tu esposo cuando sientes que te ha herido? ¿Cómo ves a tu padre que te ha ofendido con algunas actitudes?

Me gustaría señalarte lo mucho que causa una disputa. Así como una granada, con tan pequeño tamaño, tiene tal poder destructor; de igual manera la ofensa puede ser una bomba que acumula un terrible poder contenido en un lugar tan pequeño como el corazón, que al explotar, éste acaba destruyendo con las relaciones que hay a su alrededor e hiriendo a todos. Si no aprendemos a manejar la ofensa, tarde o temprano la ofensa terminará manejándonos a nosotros. La ofensa es una piedra de tropiezo que nos hace lentos, amargados y nos daña internamente, además nos incita a pecar alimentando deseos de venganza. La ofensa es una trampa que sólo busca robar tu propósito y la armonía en tus relaciones.

No tomes las cosas de manera tan personal y drástica, recuerda que las personas van a fallar y que tu corazón debe estar preparado para seguir adelante. Para ello, es importante reconocer quién gobierna tu corazón. Precisamente el Espíritu Santo, que mora en ti, él te dará la paz y el gozo que necesitas para superar toda decepción o frustración.

También es cierto que podemos ser nosotros los que estamos ofendiendo, reconociendo que somos personas. Recuerda que parte de nuestro ADN como creyentes es la reconciliación. Para finalizar, quisiera citarte esta frase que me encantó: “Un amigo ofendido es más difícil de recuperar”… No vale la pena vivir ofendido, no vale la pena vivir sin paz, no caigas en la trampa y cuida tu corazón.

0 26 Continue Reading →

Las Tentaciones del Liderazgo

El liderazgo es el resultado de nuestra habilidad y pasión por responder a las necesidades que encontramos. Este recorrido nos da experiencia y valida nuestra influencia sobre los demás.

Leyendo el Libro del Pastor Rick Warren “Liderazgo con Propósito”, veo que el liderazgo viene acompañado de tres ventajas primordiales:

• Posición: Puedes estar más alto que otros.

• Poder: Puedes llegar a hacer más que otros.

• Privilegios: Puedes llegar a tener más que otros.

Estas tres cosas son beneficios legítimos del liderazgo que no podemos evadir. Todo el esfuerzo y la labor extraordinaria que tú has aportado para convertirte en líder, te ofrecen una mejor posición, con más poder y unos privilegios mayores. Ahora bien, debemos mirar cada uno de estos privilegios con mucho cuidado, porque con ellos, también vienen una serie de tentaciones que pueden causar la caída de un líder.

“Así pues, el que cree estar firme, tenga cuidado de no caer.” 1Corintios 10:12 DDHH Recuerdo que alguien me mencionó en alguna ocasión la siguiente frase: “El poder corrompe, el poder absoluto corrompe de manera absoluta.” Cuando veo las noticias aprecio lo destructoras que son las tentaciones asociadas al liderazgo. Los conflictos de intereses, el mal uso de los privilegios, entre otras, han causado muchos problemas a lo largo de la historia. Lo bueno de esto es que junto con la tentación, Dios nos muestra la salida.

Para ser mucho más precisos debería expresar que existe un antídoto y si el líder es sabio, entonces logrará discernir la tentación y aplicar dicho antídoto para su protección. Nehemías es un ejemplo de un liderazgo que tuvo que enfrentar las tentaciones propias que acompañan los beneficios de ser líder. Basados en Nehemías 5:14-19, vamos a hablar de las tentaciones que nos atacarán en las posiciones de privilegios y de paso hablaremos de cómo vivir una vida de integridad.

TRES TENTACIONES DE UN LIDER

1. Te sentirás tentado a usar mal tu posición Nehemías describe que los gobernantes que estuvieron antes que él, pusieron una carga pesada en el pueblo, haciendo un mal uso de su posición. Quizás te ha pasado en el trabajo o en la iglesia, que tienes una amistad con determinada persona y de pronto, esta persona ascendió y con ello, se transforma por completo su actitud, convirtiéndose en un pequeño dictador.

Aunque no lo creamos tan fácilmente, el poder transforma. Lo que comienza a ocurrir es que se trata a los otros con menosprecio, se hacen exigencias excesivas que desmoralizan a la gente, entre otras. El poder adquirido repentinamente puede hacer que esto pase.

2. Te sentirás tentado a abusar de tu poder “También sus criados oprimían al pueblo.” Nehemías 5:15b. Conforme con el pasaje de Nehemías, estos gobernantes habían adoptado un estilo de vida de líderes opresores; al punto que, hasta sus criados se habían convertido en unos déspotas. Abiertamente todos ellos estaban haciendo un uso incorrecto de su poder. Definitivamente no es lo mismo ser jefe que ser líder. A nadie le gusta trabajar para un líder dominante, esa persona cuyas palabras favoritas son “Hágalo porque yo le digo que lo haga y punto”. Sólo los tiranos exigen sin dar explicaciones. Liderazgo no es señorío.

3. Te sentirás tentado a sacar ganancias de tus privilegios Nehemías hace referencia a un impuesto que le correspondía como gobernador. Por ejemplo la comida le era ofrecida como parte de su distinción como gobernador, sin embargo, sus antecesores habían hecho un mal uso de ese privilegio. Muchas personas no saben cómo manejar estos privilegios. ¿Cuál fue el secreto de Nehemías? ¿Cómo podía mantener la integridad? Aquí te quiero referir tres claves para mantener la integridad:

1. Dios debe recibir la mayor reverencia en tu vida Nehemías estaba mucho más interesado en agradar a Dios que así mismo o a otros. “¡En cambio yo por temor a Dios no lo hice!” ¿Cómo es ese temor reverente? Es aquel que viene a las personas que reconocen que fue Dios quien los puso en esa posición de liderazgo. Nehemías nunca olvidó que fue Dios quien lo envió a Jerusalén a reconstruir los muros. (Leer Salmos 75:6-7).

2. Desarrolla un amor por la gente. Nehemías 5:17-18 Si hay algo que vemos en Nehemías es que era un líder compasivo y preocupado por los demás, amaba genuinamente a la gente y se enojaba cuando alguien explotaba a otro. Los líderes que abusan no aman a su gente, ellos no tienen temor reverencial de Dios y no aman a su gente. ¿Te enojas cuando ves que abusan de otros? ¿Te produce el mismo enojo que a Nehemías? ¿Te molestan las injusticias? Esto es evidencia de amor por la gente.

3. Disciplínate y busca las recompensas eternas Nehemías no miraba lo temporal sino el futuro. El anhelo de los gobernantes anteriores eran sus riquezas personales, por eso abusaron de su posición, poder y privilegios para lograr sus ambiciones. (Leer Nehemías 5:19) Nehemías, en este pasaje, parece decir: “Yo no hice nada de eso, yo me discipliné”. Nehemías no se dejó llevar por el sistema, sino que en cambio, Él tenía un temor reverente a Dios, amaba al pueblo y tenía puestos sus ojos en una recompensa futura.

1 39 Continue Reading →