Skip to Content

Tag Archives: matrimonio

Las 3 perspectivas cristianas de hoy día

“No se preocupen por lo que van a decir o cómo lo van a decir. En ese momento les será dado lo que han de decir, ya que no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre a través de ustedes.” Mateo 10:19b-20 (PDT)

1 9 Continue Reading →

Los Mileniales: La generación más estresada.

0 16 Continue Reading →

Matrimonio igualitario: ya son 14 países.

Cuando hablan de homosexualismo, la iglesia cristiana comienza a orar, se tapa lo oídos o cambia de canal porque están hablando de pecado. Poco o nada se ha indagado sobre el tema en la esfera pública y el debate social ha sido desde la religión y no desde los argumentos.

A la fecha, 14 países del mundo han aprobado, por ley, el matrimonio homosexual. Holanda fue el primero en avalarlo en el año 2000, seguido de Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina, Dinamarca, Uruguay, Nueva Zelanda y Francia. A la lista se suman algunas regiones de los Estados Unidos y países como Alemania, Irlanda, Israel o la República Checa dónde son lícitas algunas uniones civiles de personas del mismo sexo, con derechos similares a los del matrimonio.

¿Pero qué implicaciones tiene el matrimonio entre personas del mismo sexo? En primer lugar, el reconocimiento del matrimonio les permite obtener los beneficios pensionarios propios de la unión conyugal. Así mismo, en muchos de los casos, valida la posibilidad de la adopción de menores de edad que se encuentran en los centros de atención estatal.

Frente a este panorama, la oposición de la iglesia cristiana a la aprobación del matrimonio igualitario se considera como un acto agresivo y egoísta a sus derechos como ciudadanos. La población LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales) ha dicho en repetidas ocasiones que la iglesia no tiene derecho moral para negarles esta posibilidad, puesto que son los heterosexuales quienes más abandonan niños en los orfanatos y que además, en el marco del libre albedrío, ellos han tomado la decisión personal de convivir con alguien del mismo sexo en respuesta a su naturaleza.

Pero la Biblia es clara en llamar pecado a la homosexualidad y nos da algunas pistas de cómo asumir una postura sabia frente a la discusión, sin entrar a la condenación y el juicio, recordando que muchos de nosotros enfrentamos alguna vez este tipo de prácticas. Sería importante sumarle además a la discusión argumentos de tipo académico o científico, soportados en estudios que contrasten con los planteamientos de la población homosexual.

El matrimonio, en esencia, tiene diversas finalidades, pero su principal interés es la concepción de una nueva familia, como núcleo central de la sociedad y es la sociedad, en su conjunto, quien decide a quien le otorga el título de familia o matrimonio. La procreación, la crianza y el desarrollo integral de las personas están dados en el marco de un hogar compuesto por un hombre y una mujer. Cuando no ocurre de esta manera, existen diferentes complicaciones en el desarrollo de las personalidades, situación que pueden explicar muy bien los profesionales en psicología.

Trastornos en el comportamiento se encuentran a menudo en las personas que fueron criadas con un desequilibrio emocional por la ausencia de uno de los padres o ambos en algunos casos. En ese sentido, el llamado siempre será en defensa de tener familias íntegras a toda costa y no sólo en atacar a quienes desean unirse en el marco del matrimonio igualitario.

También es reconocido que el cuerpo humano fue diseñado para el disfrute sexual entre un hombre y una mujer. Los mayores índices de placer sexual están dados en el marco de una relación heterosexual, no sólo desde el componente físico sino también con el complemento emocional que brinda una pareja estable. Un poco más hacia el fondo de los argumentos, la procreación es propia entre hombres y mujeres, razón por la cual protegemos el matrimonio heterosexual.

Pero ¿Podemos proteger a la población homosexual del error aún en contra de su voluntad, obligándolos a que desistan de su intensión de casarse? Esa es una profunda reflexión que se suma a la discusión pero tendríamos que llegar a nuestro modelo de hermano mayor y preguntarnos qué postura tomaría Él en nuestra actualidad. Sin lugar a dudas, Jesús sería transparente en su manera de pensar pero lo haría con la prudencia y el tacto que lo destacó en su paso por la tierra. Para muchos, como el joven rico, la respuesta de Jesús no satisfizo sus deseos y simplemente dio la vuelta y se fue. Para otros, como la mujer samaritana, reconocieron su falta y transformaron su manera de pensar.

Ese es el gran reto que tiene hoy en día la iglesia: revelar su pensamiento con mucho tacto y argumentos de valor, amar a las personas y ayudarles en su proceso de encontrar su verdadera identidad sexual.

Para un alto número de personas homosexuales, ellos nacieron con dicha inclinación sexual y no fue producto de ninguna decisión como lo sostiene la iglesia. Sin embargo, homosexuales convertidos al cristianismo, expertos en psicología, medicina y sexólogos, sostienen que por lo general la identidad sexual se altera debido a traumas en la niñez: rechazo de los padres, violaciones, mala orientación de su sexualidad, influencia de amigos, entre otras variables.

Pero la iglesia no ha llegado a este público de manera preventiva, sino que ha sido reaccionaria en los momentos coyunturales de la historia para defender radicalmente el matrimonio heterosexual. No ha incursionado en los escenarios naturales dónde las personas necesitan transformar su pensamiento y ser confrontados sobre su condición homosexual. La iglesia tiene pocas estrategias para alcanzar a este público. Es por ello, que frente a las discusiones políticas y sociales que se dan frente a la aprobación del matrimonio igualitario, siempre nos vemos como moralistas y religiosos, más no como una iglesia contagiosa de amor.

En Reino Unido el trámite continúa en marcha, así como en Brasil y México. Recientemente Colombia votó negativamente a la iniciativa del matrimonio igualitario, pero quedó un sinsabor en la población LGTBI por considerarnos una iglesia excluyente.

¿Cómo recuperaremos estas almas para Cristo de la ceguera que les ha producido el mundo?

0 5 Continue Reading →